La mejor rutina de cuidado de la piel a los 40 años
Cremas Antiarrugas

La mejor rutina de cuidado de la piel a los 40 años

Aunque hay muchas personas que piensan que el mundo está empeorando, lo cierto es que hay muchas cosas que en la actualidad, gracias a los avances científicos y tecnológicos, podemos disfrutar y no teníamos en el pasado. Se puede hacer una lista inmensa de las mismas, pero el ejemplo más claro se da en el estudio de la medicina, pues gracias a sus avances, hoy en día es posible tratar problemas que antes eran prácticamente mortales.

Para las líneas y marcas que aparecen entre las cejas también hay un remedio. Si sufres de ellas y quieres reducirlas, te recomendamos el siguiente artículo: Cómo eliminar las arrugas del entrecejo

La mejor rutina de cuidado de la piel a los 40 años

Aun así, estos estudios van más allá del importante hecho de salvar vidas, pues también se pueden concentrar en cuestiones más detalladas, como el conocimiento de la piel y los cuidados necesarios para mantenerla sana, fuerte y hermosa. De esto se encarga la cosmética, cuyos especialistas han comprendido la diferencia tan radical que podemos apreciar en nuestra dermis cuando somos jóvenes, si la comparamos con una más madura.

Por ello, cuando se trata de cuidarla, protegerla y mantener su imagen estética, podemos notar que no son las mismas rutinas las que debemos tener en cuenta a cierta edad, pues muchos de los ingredientes y componentes de los productos suelen diferir. Lo mismo ocurre con los tratamientos más avanzados, como los que se llevan a cabo con láser o radiofrecuencia, así como las inyecciones y demás, pero eso es un punto aparte.

En esta ocasión, queremos aprovechar para enfocarnos en las rutinas de belleza que podemos realizar en nuestro hogar, como aquella actividad que nos garantiza la prevención, reducción y eliminación de las imperfecciones. En este caso, nos interesamos por las personas que ya pasan los 40 años de edad, por lo que veremos detalles que realmente son interesantes en cuanto a la piel y sus cuidados más esenciales.

La cosmética también tiene algunas normas e instrucciones, por lo que si deseas prevenir las marcas de la edad, te invitamos a conocer las 10 reglas para lucir una piel joven después de los 40

El envejecimiento de la dermis

El envejecimiento de la dermis

Lo más probable, si hemos cumplido los 40 años o algunos pocos más, es que al levantarnos y mirarnos frente a un espejo, notemos algunos detalles como arrugas en formación (si es que hemos dedicado cierta atención a cuidarnos en años previos), así como algunas bastante profundas, especialmente en las zonas donde surgen las líneas de expresión, como la frente, el entrecejo y las comisuras de los labios.

Esto se debe a la generación de las llamadas arrugas primarias o dinámicas, que se originan de los surcos que van quedando en la piel cuando nos expresamos, dejando marcas permanentes con el paso del tiempo. Un ejemplo claro se da al sonreír y al fruncir el ceño, lo que obliga a la dermis a realizar movimientos, estirarse, tensarse y atirantarse, alterando de este modo su estructura poco a poco, hasta que las marcas del movimiento se notan incluso cuando no nos expresamos.

Si tienes algunos ingredientes naturales en casa, con grandes propiedades cosméticas, puedes aprovecharlos aprendiendo en el siguiente artículo Cómo hacer una crema antiarrugas casera

Del mismo modo, que aparecen las arrugas, estas vienen acompañadas de otros problemas que se consideran imperfecciones estéticas, como la flacidez que podemos sufrir incluso en zonas de la piel cuya superficie es bastante extensa, como los brazos, las piernas y el abdomen. Sin embargo, donde mayor notoriedad toma esto es en el contorno de ojos y la zona de los pómulos, haciendo propicio el surgimiento de ojeras y bolsas en los ojos.

Cuando el problema no es exactamente la flacidez, sino el atirantamiento de este órgano, el más grande y pesado del cuerpo humano, aparecen esas marcas tan molestas conocidas como estrías, que seguramente todos conocemos como propios de zonas como la espalda, glúteos, brazos y piernas. Estos son casos de imperfecciones estructurales comunes del envejecimiento, muy contrarios, por ejemplo, al acné que se ve más durante la juventud.

Por si esto no fuera poco, esos llamados estructurales no son los únicos que pueden afectar la dermis, sino que las manchas también aparecen como verdaderas molestias, bastante normales en estos casos. La diferencia, es que existen una gran variedad de manchas, que van desde algunas pequeñas y de tonalidad muy intensa, hasta otras que aun si no se notan tanto, abarcan una gran parte de la superficie de nuestro cutis y el resto del cuerpo.

Que envejecer no sea sinónimo de perder esa imagen estética que tanto nos gusta. Si quieres prevenir las imperfecciones, te recomendamos leer La mejor rutina de cuidado de la piel a los 60 años

Factores de los que debemos cuidarnos

Factores de los que debemos cuidarnos

Aunque lo más conocido en el caso de la prevención de la aparición de estas imperfecciones, es tener en cuenta factores externos las impurezas y la contaminación, al igual que otros elementos ambientales, lo cierto es que, aquellos que afectar mayormente a las marcas de la edad se encuentran dentro de nuestro propio organismo, por lo que no podremos verlos hasta que notamos sus consecuencias.

El efecto de los radicales libres

Algo muy conocido en el mundo de la cosmética son los antioxidantes, unos nutrientes esenciales que podemos obtener, por ejemplo, de las vitaminas C y D, así como otros elementos, que se encargan de alimentar nuestra dermis. La tarea de estos es reducir la llamada oxidación celular, que causa diferentes daños en las células del tejido superficial, envejeciéndolas y ocasionando otras consecuencias diversas.

Las cédulas se oxidan por la interacción con estos radicales libres, que se puede decir que las infectan al reproducirse, generando peróxido de hidrógeno u el radical hidróxido, que es aún más tóxico. En general, este es uno de los factores que más afectan la estructura dérmica, por lo que si no se controlan, ocasionarán imperfecciones como arrugas, manchas, flacidez e incluso sensibilidad.

Cuando el problema de las imperfecciones se vuelve demasiado notorio, puedes encontrar algunas soluciones leyendo sobre Tratamientos para las arrugas profundas que realmente funcionan

El descenso de los niveles de colágeno

Cuando las células se encuentran en buen estado, tienen la tarea de producir diferentes moléculas vitales para el tejido, como proteínas, vitaminas y demás, aunque muchas de ellas no son tan relevantes como el colágeno. Este es generado por las células del tejido conjuntivo, por lo que pueden encontrarse en prácticamente cualquier parte del cuerpo, desde huesos, músculos y órganos hasta la piel.

Cuando envejecemos y sufrimos de daño en las células, se pierde la producción de esta proteína y, por consiguiente, la generación de elastina, que es la tarea principal del colágeno, para mantener la cohesión de los tejidos. Cuando bajan los niveles de elastina, la dermis pierde características como firmeza, resistencia, elasticidad y tonicidad, por lo que su estructura se debilita y surgen las mismas imperfecciones estéticas conocidas.

Los rayos UVA dela exposición al sol

Además de la contaminación, el polvo y muchos otros elementos externos, lo que realmente daña la piel desde afuera es la exposición a la radiación solar y los rayos ultravioleta, que son liberados naturalmente por el calor y la luz solar. Por ello es tan necesario el uso del protector solar, porque aunque no suframos de quemaduras por este calor, igual nos afectara estructuralmente a nivel tópico con el surgimiento de las imperfecciones.

El paso del tiempo trae consigo algunas consecuencias para nuestro cutis, pero podemos combatirlas siguiendo los consejos del siguiente artículo: La mejor rutina de cuidado de la piel a los 50 años

La falta de nutrientes e hidratación

Lo más importante para la salud del órgano superficial, es mantener su estructura alimentada, casi como si fuese un organismo en sí mismo, como nuestro propio cuerpo; por ello, si nosotros requerimos nutrientes y agua, la piel tiene las mismas necesidades. Sin embargo, parte de los requerimientos se cumplen a través de nuestra propia alimentación, pues la nutrición se transfiere a la piel, aunque siempre es ideal apoyar este hecho con hidratación y nutrición por medio de ungüentos tópicos.

Pasos para una rutina cosmética a los 40 años

Pasos para una rutina cosmética a los 40 años

Ahora bien, es momento de pasar a aquello que realmente nos interesa, pues no hacemos mucho con saber lo que debemos evitar o las alteraciones que podemos sufrir si no nos cuidamos, sin conocer lo que debemos hacer, paso a paso, para mantener la salud de la piel. Por ello, es hora de conocer los mejores productos a utilizar, así como el orden correcto en que debemos aplicarlos para optimizar los resultados.

La limpieza y el uso del desmaquillante

En este caso, como se trata de una actividad que nunca podemos ignorar, sin importar nuestra edad o tipo de piel, es posible utilizar cualquier limpiador facial, lo mismo en el caso del desmaquillante para el cuidado nocturno. Aun así, debemos tener en cuenta que, incluso estos productos de uso general, tienen sus variaciones para dermis maduras, por lo que si somos dedicados, podemos adquirir alguno especial para nuestra edad.

Seguro que has visto esas estrellas de la televisión que, a pesar de la edad, se ven jóvenes y hermosas. Si quieres conocer algunos secretos para esto, visita Cómo parecer más joven

Se trata del punto de partida para cualquier para cualquier rutina facial, aunque como hemos dicho, no se requiere desmaquillar durante el día, sino que es prácticamente obligatorio hacerlo en la noche, para no ir a dormir con el maquillaje puesto. Eso sí, aunque al ser más joven, no pasa nada por saltarse alguna vez la limpieza, lo cierto es que puede traer consecuencias si omitimos este paso después de los 40.

Esto se debe a que la piel es más propensa a ser afectada por las impurezas y la contaminación que se adhiere a su superficie durante el día, por lo que estas serán causantes de que las imperfecciones se vuelvan más profundas. Por esta razón, no estamos exagerando cuando decimos que la limpieza es el paso más importante para mantener la dermis sana, especialmente en la zona del cutis.

Cuando hablamos del resto del cuerpo, lo cierto es que con tomar un baño regular diario suele ser suficiente para mantenerlo limpio, pero ya que el jabón común puede ser un problema para el rostro, aquí debemos tomar otras medidas. Esta actividad en sí es bastante simple, solo debemos humedecer un disco de algodón con algún limpiador facial, para luego pasarlo por el rostro, sin aplicar demasiada presión.

Entre todos los aceites cosméticos, hay algunos que son ideales para ciertos problemas tópicos. Por ello, te invitamos a conocer acerca de ellos leyendo Los mejores aceites naturales para las arrugas

La exfoliación del cutis y el cuerpo

Lo primero que debemos decir cuando recomendamos exfoliar después de la limpieza, es que esta actividad no se puede realizar todos los días, sino 2 veces a la semana como máximo, pues puede ocasionar daños a la piel si se hace con demasiada frecuencia. Se trata del uso de productos que son abrasivos (de un modo delicado), dedicados a eliminar cualquier suciedad o impureza que se encuentre obstruida en los poros del órgano superficial.

Se realiza de manera parecida a la anterior, pero con la sustancia específica, que contiene micro partículas sólidas encargadas de ingresar a los poros y liberarlos de las obstrucciones, por lo que de este modo garantizamos la limpieza completa. Esto no quiere decir que debamos saltarnos el punto anterior, ya que la exfoliación es un complemento de la limpieza, que debe realizarse justo después de esta para una mayor efectividad.

Para el cuerpo, podemos utilizar jabones exfoliantes o artículos como esponjas de baño capaces de realizar esta labor, ya que no se requiere tanta delicadeza pues esta piel es mucho más fuerte y resistente. En el caso del rostro, donde no debemos exfoliar más de dos veces a la semana, como hemos mencionado, lo mejor es utilizar una mascarilla o una crema exfoliante, que se esparce por el cutis y se ayuda con suaves masajes utilizando nuestras manos.

No solo debemos cuidar nuestro rostro de las marcas e imperfecciones, ya que pueden aparecer más abajo. Para aprender sobre esto, te invitamos a leer sobre Arrugas en el escote y cuello

Uso crema hidratante y sérum para potenciar esta propiedad

Si hablamos de importancia, justo después de la limpieza profunda se encuentra la hidratación, que es esencial para que la dermis pueda absorber y procesar los nutrientes que recibe, tanto de manera tópica como por medio de nuestra alimentación. Cuando este órgano está nutrido e hidratado, es capaz de producir todos los compuestos internos necesarios para el mantenimiento de la salud y la imagen ideal.

Se realiza en este punto, pues una piel limpia será más apta para absorber y retener la humectación de forma prolongada, sin que las impurezas sean un problema o una obstrucción durante el proceso. Por ello, también es importante agregar que, en cuanto a hidratar, es una actividad que se debe realizar, mediante las cremas humectantes, sin importar nuestra edad, aunque siempre con los productos más óptimos.

En cuanto al sérum, que sin importar su presentación, también ofrece una humectación profunda, podemos optar por alguna de sus variantes, de acuerdo a las necesidades de nuestra dermis. Por ejemplo, está el sérum antiarrugas, el antimanchas, el antioxidante, así como los nutritivos y otros diferentes, que se adaptarán a nuestros requerimientos, por lo que debemos utilizarlo, junto con la crema, tanto en el día como en la noche.

Algunos óleos son ideales para la piel, pero uno es el que más recomiendan los cosmetólogos para las imperfecciones. Si quieres conocerlo, te invitamos a leer Aceite de coco para las arrugas ¿Funciona?

Aplicar crema facial y ungüentos anti-imperfecciones

A pesar de que ya tenemos 40 años o más, esto no significa que debamos omitir las cremas antiedad y todo lo que puede aportarnos, ya que su tarea es el aumentar la salud de las células a partir de la regeneración y la protección de los daños que puedan sufrir. Por ello, unos 5 minutos después del uso del sérum, que ya habrá sido absorbido por la dermis, debemos utilizar esta crema facial.

Aquí es donde se puede alargar un poco la rutina, pues esta requiere de más tiempo para ser absorbida a través de los poros, por lo que debemos tener en cuenta tomarnos un momento antes de lo siguiente. Aun así, si realmente nos preocupa nuestro aspecto y la salud tópica, no debemos preocuparnos por ello, ya que la atención que damos a los detalles y la aplicación de los mejores productos, se presentan como la diferencia entre una imagen perfecta y las imperfecciones.

Hablando de estas últimas, es momento de concentrarnos en aquellas que más nos afectan, como las arrugas, flacidez, manchas y demás, por lo que, de acuerdo a nuestras necesidades, procederemos a utilizar el siguiente producto. No es recomendable aplicar todos a la vez o uno detrás del otro; esta es la razón por la que hacemos énfasis en el uso del producto que nos solucione la afección que más problemas nos da.

¿Crees que un derivado del petróleo no tiene una función en la cosmética? Si deseas conocer sus propiedades y beneficios, incluso algunos medicinales, te recomendamos leer Vaselina para las arrugas

Recurrir a un producto especial para el contorno de ojos

Para finalizar, debemos decir que salvo el último apartado, todas las sustancias de cuidado facial se deben aplicar en todo el rostro menos en el contorno de ojos, donde debido a la delicadeza de la piel, se debe optar por una crema que sea específica para este punto. A dichos productos se les conoce por el mismo nombre del área donde dedican sus tareas, contorno de ojos, por lo que no será complicado encontrarlo en las tiendas cosméticas y salones de belleza.

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