La mejor rutina de cuidado de la piel a los 50 años
Cremas Antiarrugas

La mejor rutina de cuidado de la piel a los 50 años

Bien se dice que todo en este mundo tiene dos etapas, la primera parte de la vida, cuando todo va en aumento, desde las funciones hasta el estado en general, para luego llegar al punto medio, cuando muchas cosas comienzan a decaer. Este concepto se puede ligar con el hecho de que, hasta hace algunos años, se consideraba que el tiempo establecido de vida de una persona sana es de unos 100 años aproximadamente, de acuerdo con algunos estudios.

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La mejor rutina de cuidado de la piel a los 50 años

Esto puede variar según el criterio de cada persona, pero lo que es invariable, es el hecho que luego de cierta edad, comenzamos a sentir las verdaderas consecuencias del envejecimiento, desde la pérdida de masa muscular, la debilidad del sistema óseo y la falta de resistencia de algunos órganos. En general todo el organismo comienza a verse afectado, por l que nuestra dermis, su órgano más grande y superficial, no es una excepción.

Si nos enfocamos en los cambios de su estructura y biología, estaremos entrando en un campo muy complejo para tratar, pero estéticamente hablando, sí que podemos notar las alteraciones con facilidad, por lo que es más común que todos sepamos a lo que esto se refiere. Se trata del surgimiento de las imperfecciones que ya no se pueden prevenir, sino que es necesario pasar a tratamientos de combate más efectivos y potentes.

Por suerte, esto no significa que sea obligatoria la aplicación de terapias láser, radiofrecuencia o inyecciones de diversas sustancias, sino que podemos recurrir a rutinas de belleza y cuidado facial, con especificaciones propias para la piel madura de esta edad. Por suerte, es posible conseguir toda la información sobre la mejor rutina a realizar, como un ritual de cuidado para la dermis después de los 50 años, algo diferente a lo que hemos hecho hasta ahora.

No solo debemos cuidar nuestro rostro de las marcas e imperfecciones, ya que pueden aparecer más abajo. Para aprender sobre esto, te invitamos a leer sobre Arrugas en el escote y cuello

Diferencias entre la piel joven y la madura

Diferencias entre la piel joven y la madura

Los 50 no son sólo medio siglo, ni tampoco la mitad de nuestra existencia en la tierra, según las estadísticas y de acuerdo al estilo de vida que hemos llevado, que debe haber sido sano, tanto en la alimentación como en las actividades cotidianas, sino que marcan una gran diferencia en nuestro organismo, pues es la edad en la que realmente se va notando la pérdida de ciertos valores entre las características estructurales de nuestro cuerpo.

Por ejemplo, la degradación del calcio en los huesos, la pérdida de masa muscular y el descenso natural de la producción de ciertos compuestos orgánicos, como proteínas y otros nutrientes, además de moléculas esenciales para la piel, entre las que se cuentan el colágeno y la melanina, encargados de mantener la resistencia, firmeza, tonicidad y elasticidad de este órgano; junto a estas, también se pierden los niveles de queratina, ácidos grasos y esenciales, entre otros factores.

Podemos contar, por ejemplo, con que la luz ultravioleta del sol puede afectar la dermis con mayor fuerza, debido a la pérdida de la melanina que protege la piel; lo mismo ocurre con la falta de nutrientes y la hidratación, por la reducción de la acción del ácido hialurónico. Como estos, podríamos mencionar muchos otros factores que se van perdiendo, pero probablemente ya se ha dado a entender la idea inicial.

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En fin, no podemos contar que nuestra piel, ese gran órgano que cubre y protege nuestro cuerpo, será igual de fuerte y resistente que en nuestra juventud; en más, se vuelve más vulnerable al surgimiento de las imperfecciones que una década antes. No solo por lo que hemos mencionado anteriormente, sino que de forma más visible, se puede notar que se vuelve más fina y delicada, reseca, áspera e incluso flácida, debido a la alteración de su estructura.

De todo esto es que podemos deducir las diferencias que, en el estudio de la cosmética y la dermatología, se pueden apreciar entre una dermis joven y una madura, término que simplemente se refiere a aquella que ya sufre de manera natural las consecuencias del envejecimiento, por lo que no es necesario el utilizar productos antiedad para cuidarla, sino otros enfocados más a las imperfecciones.

Quienes realmente prestan atención a los detalles, podrán notar los cambios a simple vista, ya que la dermis madura se vuelve apergaminada, lo que significa que los surcos de las líneas de expresión se vuelven permanentes, dando paso a las arrugas dinámicas inevitables. Lo mismo ocurre al tacto, ya que como hemos dicho, se notarán la flacidez, la resequedad y la aspereza, por lo que vamos entendiendo en qué se concentran los cuidados tópicos posteriores.

Algunos óleos son ideales para la piel, pero uno es el que más recomiendan los cosmetólogos para las imperfecciones. Si quieres conocerlo, te invitamos a leer Aceite de coco para las arrugas ¿Funciona?

Instrucciones para el cuidado tópico

Instrucciones para el cuidado tópico

La gran diferencia en este punto, en cuanto a las rutinas que hemos realizado en años anteriores, es que ahora requerimos de más pasos y a veces de más productos, pues debemos suplantar aquellos antiedad por otros enfocados en la nutrición, la hidratación y el combate de las imperfecciones, pues los primeros se dedican más bien a la lucha contra el envejecimiento prematuro.

Por ello, aunque quizá ya hemos cambiado el ritual de belleza y cuidado de la piel con anterioridad, por ejemplo al cumplir 40 años, como recomiendan los especialistas en cosmética, es momento de dar un paso más y llevar a cabo rutinas un poco diferentes, cambiando nuestros productos por aquellos que sean especiales para una edad más avanzada, como es este caso y como veremos en este apartado.

Algo que debemos tener muy en cuenta, es que más importante que el hecho de utilizar a diario todos y cada uno de los productos, pues de vez en cuando y si la situación lo requiere, podemos saltarnos alguno, lo realmente esencial es mantener el orden de la rutina. Esto quiere decir que siempre debemos seguir los pasos uno a uno, evitando, por ejemplo, utilizar cremas antes del desmaquillado y la limpieza, entre otros factores que conoceremos en esta ocasión.

Si tienes algunos ingredientes naturales en casa, con grandes propiedades cosméticas, puedes aprovecharlos aprendiendo en el siguiente artículo Cómo hacer una crema antiarrugas casera

Protege la piel durante la rutina diurna

Muchos prefieren bañarse antes de acostarse, pero lo cierto es que durante la noche, mientras dormimos, el cuerpo aún se encuentra activo, por lo que transpiramos; esto significa que aunque estamos inactivos, nos despertamos con algo de sudor. Por esta razón, se recomienda tomar un baño siempre en la mañana, especialmente cuando planeamos salir de casa a trabajar, realizar las compras, pasear o cualquier otra actividad.

Luego de esto, es necesaria realizar la limpieza facial, una parte vital de la rutina, ya que el jabón puede ser un poco tosco si lo aplicamos directamente en el rostro, o insuficiente para limpiarlo, debido a que los poros y folículos son más delgados. Por ello, debemos recurrir a un limpiador facial, preferiblemente especial para pieles maduras, que contenga elementos humectantes y/o nutritivos para complementar su acción.

Una vez que la dermis está limpia, libre de imperfecciones, sebo y otros agentes externos, puede que sintamos cierta tirantez o tensión, por lo que es el momento ideal de aplicar un tónico (facial para el rostro y corporal para el resto del cuerpo). Su acción es ideal para complementar la limpieza, mientras que otorga una sensación de frescura y estimula los sentidos, gracias a su aroma suave y lo relajante de la sustancia.

Que envejecer no sea sinónimo de perder esa imagen estética que tanto nos gusta. Si quieres prevenir las imperfecciones, te recomendamos leer La mejor rutina de cuidado de la piel a los 60 años

Aun así, está la hidratación tiene una importancia demasiado relevante en la piel, por lo que solo los elementos anteriores son insuficientes para suplir la necesidad tópica de la retención de la humedad. Por ello, nunca debemos olvidar el uso de la crema hidratante facial, del mismo modo que se recomienda una corporal, que nos ayudará a evitar el surgimiento de estrías o que la resequedad aparezca.

Ya que se ha secado la crema facial y mientras la corporal hace lo mismo, es momento del sérum, cuya baja densidad es ideal para una hidratación profunda, mientras aporta otras propiedades y principios activos. En el caso de las personas mayores de 50 años, se recomienda el uso del sérum con vitamina C, potenciado con otros antioxidantes, ya que estos nutrientes son esenciales para producir colágeno y reducir el efecto de la oxidación celular.

Para culminar con los cuidados, debemos tener en cuenta una zona muy delicada del rostro, que debe ser tratada con una crema especial que lleva el mismo nombre del punto del que hablamos, contorno de ojos. En caso de ser necesario, si sufrimos de sensibilidad en la piel u otras afecciones, alteraciones o vulnerabilidades, debemos utilizar las cremas y ungüentos adecuados en las áreas que así lo requieran, de acuerdo a la recomendación de un especialista que habremos visitado antes.

La cosmética también tiene algunas normas e instrucciones, por lo que si deseas prevenir las marcas de la edad, te invitamos a conocer las 10 reglas para lucir una piel joven después de los 40

Finalizamos con protector solar, si vamos a salir de casa y estaremos un tiempo prolongado bajo el astro dorado, ya que los efectos de los rayos ultravioleta que emanan del mismo pueden ser nocivos para la dermis. En el caso del maquillaje, es necesario tener en cuenta que debemos aplicar uno ligero, preferiblemente con nutrientes y otros componentes que sean beneficiosos para el cutis.

Regenera la dermis en la rutina nocturna

Bajo ninguna circunstancia debemos ir a dormir con el maquillaje puesto, pues el sudor y la presión, así como el simple hecho de que lleva demasiado tiempo en el rostro, causarán que este se seque y obstruya los poros, evitando la correcta transpiración. Por ello, el primer paso durante el ritual, en la hora de la noche, es utilizar un producto desmaquillante, como agua micelar u otro, que no contenga ingredientes químicos o irritantes.

Tras esto viene la limpieza facial, al igual que en el caso de la mañana, para eliminar todos los residuos de maquillaje y otras impurezas, que se quedan adheridas a la piel incluso mientras dormimos. Luego de esto, es necesaria una exfoliación, aunque solo una vez a la semana, para limpiar los poros a profundidad pero sin causar daño alguno a la dermis con la abrasión de esta actividad.

Para las líneas y marcas que aparecen entre las cejas también hay un remedio. Si sufres de ellas y quieres reducirlas, te recomendamos el siguiente artículo: Cómo eliminar las arrugas del entrecejo

En este punto, repetimos el uso de la crema humectante, tanto en el rostro como en el resto del cuerpo, para mantener un nivel de hidratación óptimo, pues como hemos mencionado, con la madurez, el órgano superficial tiende a perder la facultad de retener la humedad fácilmente. Lo mismo con el sérum, que puede ser uno especial para tratar las arrugas u otras imperfecciones, pero se recomienda el mismo con vitamina C y antioxidantes para la salud tópica.

Hablando de las imperfecciones, la noche es el momento ideal para prepararse para el combate contra las mismas, por lo que una vez se ha absorbido el sérum, que suele ser 5 minutos después de su aplicación, es buena idea esparcir alguna crema antiarrugas, antimanchas o reafirmante, de acuerdo a la necesidad de nuestra piel. Lo que debemos tener en cuenta es utilizar solo una crema, para no sobrecargar de activos el órgano superficial.

También es buen momento para los productos dedicados a la regeneración celular, ya que como sabemos, las células tienden a sufrir daños ocasionados por las impurezas adsorbidas por la piel, los rayos ultravioleta, los radicales libres e incluso la falta de balance del pH. Se puede decir que estas sustancias son el reemplazo de las antiedad, pues harán un trabajo similar, pero teniendo en cuenta que ya no combatimos el envejecimiento prematuro sino el natural.

Cuando pasa el tiempo, todo nuestro cuerpo madura, incluyendo la piel, por lo que debemos evitar las imperfecciones. Para saber cómo te recomendamos leer La mejor rutina de cuidado de la piel a los 40 años

Finalizamos con una acción realmente importante, que puede marcar la diferencia en cuanto a los resultados, aunque realmente no forme parte de la rutina en sí misma sino de nuestra vida cotidiana. Se trata de dormir, cómodo y plácidamente, en una posición ideal para nuestro confort, a buena temperatura, ya que tanto el frío como el calor pueden ser factores que alteren la estructura de la dermis; para ello, podemos tomar un baño antes del comienzo de la rutina, para regular la temperatura.

Cómo evitar las imperfecciones durante el envejecimiento

Cómo evitar las imperfecciones durante el envejecimiento

En el pasado, cuando las rutinas de cuidado de la piel, en especial las faciales, se enfocaban en prevenir el envejecimiento prematuro, realizábamos esta actividad aplicando productos cuya formulación era más generalizada. Para que quede más claro, por ejemplo los antiedad, los estimulantes de la producción de colágeno, el ácido hialurónico y demás, cuya tarea era hacer de todo un poco por nuestra piel.

Cuando el problema de las imperfecciones se vuelve demasiado notorio, puedes encontrar algunas soluciones leyendo sobre Tratamientos para las arrugas profundas que realmente funcionan

Es aquí donde vemos el primer cambio en la lucha contra las imperfecciones a esta edad, pues como ya es inevitable que vayan surgiendo, debemos enfocarnos en combatirlas una a una, por lo que se vuelve imperativo la aplicación de crema antiarrugas, antimanchas, reafirmantes, tonificantes y aquellas que, desde su fórmula original, se dedican a reducir y eliminar, de forma concentrada, un problema en específico.

Esto no significa que debamos simplemente omitir las otras que mencionamos antes, aunque como hemos dicho, sea el caso de las antiedad, sino que, por ejemplo, las vitaminas y antioxidantes, que nos ayudan a producir mayor cantidad de colágeno, mientras eliminan los radicales libres, cobran una importancia que podría igualarse a las antiarrugas y demás, pero su uso debe ser más profundo.

Es por esta razón que se da la recomendación de la aplicación del sérum con estos complementos, ya que gracias a su función, que llega hasta las células de las capas más profundas de la piel, se convierte en un aliado para llevar los nutrientes y la humectación hasta lo más profundo de este órgano. De esta manera, estaremos atacando las imperfecciones tanto desde el fondo como de manera superficial.

Entre todos los aceites cosméticos, hay algunos que son ideales para ciertos problemas tópicos. Por ello, te invitamos a conocer acerca de ellos leyendo Los mejores aceites naturales para las arrugas

Por último, no debemos olvidar la vulnerabilidad de la dermis madura ante el sol, cuyos rayos ultravioleta se convierten en generadores naturales de manchas y marcas en este órgano, como las ya mencionadas y muy bien conocidas. Es por ello que no debemos salir de casa sin aplicar un protector solar, aunque sea de gama baja, que ayude a la melanina a protegernos de las consecuencias del calor y los rayos UV.

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