Doble limpieza facial
Limpieza facial

Doble limpieza facial

A estas alturas, es muy probable que ya entiendas la gran importancia que tiene para tu piel el hecho de no irte a acostar sin desmaquillarte, y entiendas que la limpieza diaria es más que un paso fundamental para mantener tu cutis saludable y lo más libre de imperfecciones que sea posible, al punto de haber vuelto a la limpieza parte indispensable de tu rutina diaria tanto de belleza facial como de misma higiene y salud.

Doble limpieza facial

Antes de comenzar, te invitamos a echar un vistazo en Cómo hacer un limpiador facial casero

Pero, más allá de la simple limpieza, existen otras técnicas que con el paso de los años han ido ganando gran popularidad y han demostrado ser una opción incluso más favorecedora para la piel, siendo perfecta para quienes no solo buscan preservar su estado sino dar un paso en la dirección correcta y enfocarse también en el hecho de mejorar su apariencia y lograr retrasar la llegada inminente de las imperfecciones.

Una de ellas, es considerada como el secreto de las mujeres asiáticas, un regalo que las coreanas nos han ido enseñando y mencionando, el cual parece incluso ser la clave para que las mismas tengan la hermosa y tersa piel que las caracteriza y que incluso llega a ser motivo de envidia, nos referimos a la cada vez más popular doble limpieza facial, uno de los diez pasos del famoso ritual de belleza que algunas ya han intentado introducir a sus vidas y otras aún no tienen muy en claro.

Por ello, si eres de quienes se encuentran en cualquiera de estos grupos, y no sabes muy bien cómo dar el paso para comenzar a cuidar tu piel incluso mejor de lo que lo has estado haciendo, no dejes de leer, ya que en nuestro artículo te estaremos explicando de la mejor manera posible todo lo que necesitas saber para poder comenzar a aplicar una doble limpieza en tu rostro y así en poco tiempo entrar en el grupo de quienes cuentan con una hermosa piel de porcelana que se roba las miradas.

Cremas, limpiadores, desmaquillantes. Las opciones de productos para el cuidado facial es un poco larga, pero siempre hay unos que son más importantes que otros, conoce todo lo necesario en: Necesidades básicas de cuidado de la piel

Qué es exactamente una doble limpieza facial

Qué es exactamente una doble limpieza facial

Antes de comenzar a pensar en dar el paso de aplicar esta reconocida técnica para el cuidado y belleza de tu piel, es necesario comprender a ciencia cierta a qué se refiere, ya que muchas personas creen que cuando hablamos de doble limpieza facial nos referimos al simple hecho de limpiar el rostro de manera adecuada dos veces al día, siendo esto solo la limpieza básica que todos los dermatólogos y expertos en cuidado facial recomiendan.

La doble limpieza facial, como lo indicamos más arriba, es en realidad una técnica de cuidado facial que surgió en Asia, más específicamente en Corea, y forma parte de un proceso rutinario que consiste en un total de diez puntos o pasos para conseguir sacar el mayor provecho a los productos utilizados y lograr tener la piel mucho más saludable que con la utilización de métodos más convencionales.

En general, se podría definir a la doble limpieza facial como una rutina de dos pasos, en la que el secreto del éxito es la utilización de dos productos que por sí solos ofrecen buenos resultados, pero que al combinarlos se repotencian dando un acabado final mucho más puro, profundo y que permite a la piel respirar mejor.

Para conseguir realizar la técnica de forma adecuada, los dos productos a aplicar deberán ser un limpiador con base grasa, indiferentemente de la marca elegida siempre y cuando sea apropiada para tu tipo de piel y el maquillaje que acostumbras a utilizar, el cual podrá ser a base de manteca, leche o aceite y en segundo lugar un limpiador a base de agua como gel, jabón o cualquier otro, los cuales aplicándose de forma adecuada y en el orden y tiempo correcto dan como resultado la ya mencionada técnica de doble limpieza.

¿Crees que tu técnica para lavar la cara no necesita cambiar? La verdad es que puede que necesite algunas mejoras, descubre más en Cómo lavarse la cara

Qué beneficios trae a la piel

Qué beneficios trae a la piel

Hasta ahora solo te hemos dicho que la doble limpieza facial es considerada como una de las mejores formas de conseguir que la piel de tu rostro se torne mucho más bella de lo que era, debido a que al realizar un trabajo mucho más profundo te aseguras de eliminar la mayor cantidad posible de contaminantes que puedan estar obstruyendo tus poros y ocasionando que poco a poco comiencen a surgir ciertas imperfecciones que es mejor evitar o retrasar.

Pero esta técnica es mucho más que eso, ya que sumado a este beneficio que ya de por sí justifica su aplicación, cuenta con otros que no hacen sino generar que más personas sientan la necesidad de comenzar a realizar una doble limpieza en su rutina de cuidado de la piel, sustituyendo de esta forma la tradicional limpieza simple o limpieza de 1 solo paso.

Estos beneficios son bastante variados, y explicarlos podría tomarnos bastante tiempo, por lo que para simplificar este punto hemos optado por enlistar y dar una breve explicación de los más resaltantes y que son considerados como las principales razones para aplicar esta fantástica técnica que las asiáticas trajeron para nosotros. Entre estos beneficios extra encontramos:

No se altera el manto hidrolipídico de la piel

Un punto que muchos no tienen en cuenta es que al realizar un proceso de limpieza más convencional, la piel puede llegar a sufrir ciertas alteraciones tanto notorias como a nivel celular, entre las que se incluye la alteración de nuestro manto hidrolipídico, el cual no es conocido por muchos pero está ubicado en la capa más externa de la piel y cumple una función sumamente importante.

Este manto imperceptible está compuesto en gran parte por agua, sebo y restos de sudor y más que una capa de suciedad se trata de una barrera protectora para la piel, que evita la penetración de la dermis por factores externos además de ayudar a mantener la humedad en el interior. Agotarlo y acabarlo trae como consecuencia a largo plazo un deterioro mucho más notorio.

Con el uso del método de doble limpieza facial, consigues eliminar todo lo que tu piel no necesita, asegurándose que a la vez no extraes la pequeña cantidad de sebo que la misma va a requerir para su funcionamiento, lo que a la larga se traduce en un rostro mucho más humectado, suave, libre de flacidez y de tirantes.

Ayuda a reducir los puntos negros

Los puntos negros son un problema que solemos asociar principalmente a las pieles grasas, pero que también puede presentarse en todo tipo de piel, siendo en cualquiera de los casos un problema que puede resultar un tanto difícil de tratar, al punto de requerir la asistencia de un dermatólogo y la ayuda de una larga lista de productos y tratamientos especializados.

Pero, una de las muchas soluciones que nos da la aplicación de una doble limpieza facial dos veces cada día es el lograr ayudarnos tanto a reducir la apariencia como a prevenir la formación de estos puntos, así como de granitos, espinillas y diversos rojeces que al igual que los puntos negros suelen producirse en esta zona de la piel.

Esto se debe a que el método aplicado y la utilización de dos productos ayuda a eliminar de los poros toda clase de sustancias que no deberían estar allí, como el sebo, la grasa, el exceso de maquillaje, el sudor o inclusive cualquier contaminante externo que pudiera haberse alojado como partículas de polvo o demás que suelen ser los principales causantes de la aparición de este tipo de problemas.

El secreto para lavar la piel con éxito se esconde en la frecuencia, es por esto que los dermatólogos siempre recomiendan el mismo número de veces. Si te preguntas a qué se debe esta cantidad te invitamos a descubrirlo en ¿Por qué es importante lavarse la cara dos veces al día?

Es apto para todo tipo de piel

Otro beneficio muy importante que nos ofrece la doble limpieza facial es la capacidad de ser aplicada y adaptada para todo tipo de piel, siendo un recurso muy valioso que puede ser aprovechado por toda clase de mujeres y de hombres, adaptándolo a las necesidades particulares con las que cuenta e incluso a los problemas cutáneos que ya ha estado padeciendo, haciendo que sea mucho más versátil de lo que la mayoría piensa.

Lo que sí hay que tener en claro es que el método no es exactamente igual para todas las personas, sino que, como ya lo indicamos, requiere un proceso de adaptación, en el que se tenga en cuenta cada caso en particular. Esta decisión de cuáles productos utilizar puede ser muy simple, ya que solo es necesario leer muy bien la etiqueta del producto que piensas adquirir para cada uno de los pasos y determinar si es el indicado para ti.

Si consideras que no eres capaz o se te dificulta, una gran alternativa que te podemos aconsejar es que acudas a la ayuda de un médico dermatólogo quien te sabrá decir con exactitud cuáles productos ir a comprar. Siempre pero siempre es necesario recordar que no vale utilizar lo que a otro le funciona, ni es muy recomendable seguir consejos de quienes no tienen mucha experiencia, ya que al aplicarse de forma equivocada este método de limpieza podría ocasionar el deterioro de la piel o el empeoramiento del problema.

Reduces la cantidad de contaminantes generados

Un beneficio que algunos no consideran es el hecho de que al aplicar esta técnica como alternativa de uso diario se reduce poco a poco el impacto ambiental que produces a través de la limpieza de tu piel. Esto se debe a que, a diferencia de los métodos convencionales, en este se extrae o retira de la piel cada sustancia con ayuda de una toalla limpia, siendo una alternativa perfectamente reutilizable.

Con la limpieza convencional es más común utilizar productos como toallas desmaquillantes desechables o incluso algodón procesado, los cuales tras unos minutos terminan en la basura y pueden tardar muchos años en lograr descomponerse de todo, haciendo que tras poco tiempo tengas tras de ti una gran montaña de desechos que podrías evitar cambiando de estrategia.

Sumado a esto, debemos considerar que si bien en esta técnica se utilizan dos productos y por consiguiente habrán dos botellas desechadas al final, la verdad es que en cada proceso se requiere una cantidad menor que el desmaquillante utilizado al aplicar una limpieza convencional, lo que hace que cada envase dure mucho más y a la larga reduzca la cantidad de residuos.

Para lavar la cara no es obligatorio utilizar productos químicos, ya que la naturaleza es tan sabia que por sí sola nos ha sabido regalar una larga lista de alternativas ¿No sabes a qué nos referimos? Conócelo en 5 formas naturales de limpiarte la cara

Paso a paso para realizar la doble limpieza facial

Paso a paso para realizar la doble limpieza facial

Realizar este procedimiento para limpiar el rostro realmente es bastante más sencillo de lo que muchos pueden creer, y es que la razón por la que muchos prefieren evitarlo es el pensamiento errado de que al ser una limpieza en dos pasos va a requerir una cantidad de tiempo mucho mayor que el procedimiento más convencional, haciendo que la rutina de limpieza facial sea más extensa y laboriosa que de costumbre.

Pero en realidad, este pensamiento está bastante equivocado, ya que si bien efectivamente se va a requerir una inversión de tiempo mayor, esta no será más que un par de minutos al inicio mientras te acostumbras, pudiendo reducirlo hasta casi igualar el tiempo de la limpieza habitual con un solo producto, siempre y cuando se haga de manera adecuada y siguiendo las instrucciones y pasos correctos.

En general, sin importar tu tipo de piel y cuales productos hayas adquirido para cada una de las fases, el procedimiento será siempre el mismo, y puede muy fácilmente reducirse en 4 pasos que te explicaremos con mayor detalle a continuación.

Paso 1. Aplica el limpiador de base grasa

La doble limpieza facial inicia con el ya mencionado limpiador de base grasa, el cual está pensado para cumplir el objetivo de eliminar el maquillaje de la piel así como el protector solar, las cremas y cualquier contaminante externo como la polución o el polvo que se han ido acumulando durante el transcurso de todo el día.

Este limpiador debe aplicarse directamente con las manos, realizando un suave masaje donde se utilice movimientos circulares, comenzando en todo el rostro de forma general y luego centrando la atención en las zonas que más lo requieran como el contorno de los ojos, o los labios. Este producto también puede y debe aplicarse en las pestañas sin problema, cerrando muy bien los ojos y frotando con suavidad.

Paso 2. Retira el limpiador de base grasa

Una vez sientas que ya la mayor parte de tu maquillaje ha salido de la piel será turno de proceder a retirar el producto desmaquillante de la piel, para esto no se aconseja ni la aplicación directa de agua ni la utilización de productos comerciales como toallitas desmaquillantes o jabones ya que pueden afectar el resultado del paso siguiente.

Lo ideal es limpiar la piel del rostro con ayuda de una tela de algodón o muselina, o incluso de una toalla suave, mojando la tela con un poco de agua tibia y pasándola con mucha suavidad por los espacios de la piel hasta extraer la totalidad de la sustancia que en ella se encuentra, para luego guardar la muselina hasta el momento de su lavado.

Lo ideal es que siempre que apliques este paso utilices una muselina totalmente limpia, por lo que si no quieres tener que estar lavando y secando todos los días hasta dos veces lo más aconsejable es que dispongas de varias de ellas.

Paso 3. Utiliza el segundo limpiador

Cuando tu piel ya se encuentre limpia, será turno del limpiador a base agua, este tiene como objetivo eliminar todos los rastros que pudieran haber quedado del producto anterior a la vez que retira de la piel otras sustancias que no se vieron afectadas por el limpiador de base gasa como el exceso de sudor o incluso los contaminantes que han sobrado tras la aplicación del mismo.

Este se debe aplicar con abundante agua, y siempre siguiendo al pie de la letra las instrucciones que indica el producto que has decidido utilizar, ya sea jabón, gel o aguas limpiadoras. Tras aplicarlo, enjuaga con suficiente agua fría para ayudar a cerrar los poros y mantenerlos por más tiempo totalmente libre de contaminantes que puedan generar acné o puntos negros.

Paso 4. Aplica un tónico facial

Este paso es totalmente opcional, y va fuera de lo que es el proceso de la doble limpieza facial ya que se trata incluso de un tercer producto para aplicar en la piel, pero muchos lo han recomendado como un último paso ideal para quienes quieren mantener su piel aún más saludable y prepararla para los demás productos que aplicarán en su rutina.

Un tónico facial puede ayudar a reequilibrar el pH de la piel del rostro una vez ya el mismo se encuentra totalmente limpio, disminuyendo aún más las probabilidades de sufrir de forma prematura alguna imperfección o desarrollar puntos negros, algo que puede beneficiar principalmente a las pieles más grasas.

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