Cómo hidratar la piel
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Cómo hidratar la piel

A través de los años, hemos aprendido que, como seres humanos, tenemos una inmensa cantidad de necesidades orgánicas, que debemos solventar para el correcto funcionamiento de nuestro cuerpo en general. Algunos de estos se pueden considerar como requerimientos de primera categoría, mientras que otros, de manera deliberada, entran en una categoría secundaria, por la creencia de que son puramente estéticas.

Cómo hidratar la piel

Sin embargo, es menester tener en cuenta la verdadera importancia de, por ejemplo, el cuidado y la protección de la piel, mediante la nutrición, el tonificado, el reafirmado, o como punto más vital, la hidratación. Es por esta razón que, aunque lo que comemos y bebemos juega un papel fundamental en la humectación tópica, lo cierto es que prevenir y reducir la resequedad, o simplemente mantener la salud de este órgano, requiere de mucho más.

Del mismo modo, el hecho de tomar una ducha diaria, como siempre es recomendado, tampoco es suficiente para el control de los niveles de líquido retenido en la dermis, aunque por supuesto, no es algo que debemos omitir. Tampoco debemos pensar que la solución está en solo aplicar más y más agua, tomando baños muy prolongados o varios al día, pues esto puede ser incluso contraproducente para la salud.

Con todo, parece que suplir esta necesidad suena realmente complicado, pero la verdad es otra, ya que con los métodos y el conocimiento adecuado, podemos aumentar y mantener el nivel óptimo de humectación. Por ello, en esta ocasión nos enfocaremos precisamente en este punto, con el fin de conocer los trucos y formas, tanto profesionales como cotidianas, con las que podemos hidratar la piel constantemente.

Si te preocupa la resequedad de la dermis, pero no sabes cómo tratarla, te recomendamos leer estas 10 formas efectivas de hidratar tu piel de forma natural

El papel de la ingesta de líquidos y la alimentación

El papel de la ingesta de líquidos y la alimentación

Algo sumamente importante a considerar, que muchas personas ignoran al concentrarse tanto en los anuncios cosméticos y el cuidado de la dermis, es el hecho de que no solo aquello que aplicamos desde el exterior cuenta. Por supuesto, no podemos utilizar cremas ni ungüentos en las capas más profundas de la piel (aunque hay productos capaces de llegar hasta dicho punto), por lo que es otro método el requerido para esto.

Como sabemos, todo lo que ingerimos, sean jugos, alimentos, postres o suplementos, cumple una función en el organismo, al aportar nutrientes y muchos otros compuestos, necesarios para su correcto funcionamiento. Esto llega a nuestro sistema digestivo, para luego ser distribuido por todo el cuerpo, de acuerdo a las funciones propias y necesidades orgánicas de los seres vivos.

De este modo, si consumimos líquidos ricos en agua, así como alimentos que contengan una parte de este estado, la digestión utiliza dicha sustancia para hidratar nuestro cuerpo, parte por parte y órgano por órgano. Está norma general de la naturaleza incluye a la piel, ya que los vasos sanguíneos y venas que la recorren, se encargan de llevar los nutrientes y compuestos humectantes.

Siendo así, desde el interior, los mismos son liberados en la capa de la hipodermis, cuyo papel es la retención y acumulación de humedad y grasas; la primera, para ser distribuida junto a los nutrientes. Por esto no debe extrañarnos que, cuando visitamos a un especialista en cosmetología, nos de recomendaciones acerca de algunos alimentos que debemos consumir, especialmente si padecemos de afecciones tópicas, resequedad o cualquier otro problema.

El ejemplo más claro es la ingesta de agua, algo en lo que todos los conocedores de anatomía están de acuerdo. Es importante intentar beber al menos dos litros de este preciado líquido al día, para que pueda llegar a todos los rincones de nuestro organismo. Sin embargo, para que esto tenga un mayor impacto positivo en la alimentación, se puede combinar con frutas, preparando batidos y jugos naturales, que ayudarán a la nutrición y la hidratación en general.

La función hidratante de una acción cotidiana tomar un baño correctamente

La función hidratante de una acción cotidiana: tomar un baño correctamente

Cuando pensamos en aumentar el nivel de humedad de nuestra dermis, es obvio que la primera idea que nos llega a la mente, por lógica, sea a través del método más simple, aplicando agua de forma directa. Esto se debe al hecho de que, si los poros son capaces de absorber las caras y otros artículos cosméticos, entonces deberían hacer lo mismo con este líquido. Aún así, es un poco más complicado que esté hecho tan simple.

Para entrar en detalle, si es cierto que está acción influye, pero muchas veces no de la manera apropiada, resultando incluso contraproducente. Esto se debe a qué a diferencia de los productos profesionales, la densidad del agua pura no permite su correcta absorción, si por ejemplo, los poros están instruidos por las impurezas. Aunque suene un difícil de creer, a nivel molecular, el H2O es más denso que los líquidos de humectación profesional.

Por eso, para poder aprovechar al cien por ciento de lo que puede ingresar a nuestra piel mediante esta actividad cotidiana, es necesario tener algunos factores en cuenta. El principal, es el tiempo de contacto del líquido con la superficie del tejido; esta es la razón principal por la que algunos recomiendan bañarse de vez en cuando en una tina o bañera. De esta forma, al estar sumergidos, la dermis tendrá más tiempo para absorber el líquido.

Sin embargo, debemos tener en cuenta lo que esté contiene, ya que por ejemplo, cuando vamos a una piscina, estas se encuentran repletas de cloro, lo que más bien puede causar resequedad y otras afecciones. De allí que sean tan populares los baños con destilados florales, como el agua de rosas y das; incluso la leche se puede convertir en una sustancia ideal para esto, como lo demostró Cleopatra en la antigüedad.

Otro factor es la limpieza de la piel, ya que como hemos mencionado, los poros sucios y instruidos no serán capaces de absorber más que una mínima cantidad. Esto se puede solucionar utilizando jabones de buena calidad, con ingredientes naturales que ayuden a disolver y eliminar las impurezas. También podemos apoyarnos en tratamientos como la exfoliación, ideados precisamente para retirar las obstrucciones de los poros.

Por último, para que no obtener un resultado contrario para nuestra salud tópica, es importante saber que el exceso de líquido, ya sea por tomar baños muy prolongados o demasiados a lo largo del día, es una mala idea. La razón es simple, pues la dermis se satura de agua en sus capas más superficiales, bloqueando los poros l, lo que no permite que la sustancia llegué a las zonas más profundas, como la hipodermis, donde sería retenida y acumulada de manera óptima.

Otro asunto realmente vital que debemos tener en cuenta, es que quizá esta sola actividad sea suficiente para cuidar de las pieles más resistentes, como aquellas jóvenes que no sufren de ningún tipo de afección. Pero en los casos contrarios, o si la dermis ya es algo madura, es necesario recurrir a otros métodos, además de este y la alimentación, como los que conoceremos a continuación.

A través de cremas y otros productos cosméticos especializados

A través de cremas y otros productos cosméticos especializados

En la actualidad, este es sin duda el método más común y conocido, pues no podemos negar la influencia de la propaganda de las industrias de cosmetología, en cuanto a la información que obtenemos sobre las necesidades de la piel. Sea a través de comerciales de televisión, internet, revistas o artículos publicados en cualquier medio de comunicación, cada día vamos conociendo los mejores productos para nuestra salud tópica.

Algo importante a tener en cuenta, es que aunque le decimos propaganda, lo que puede resultar un poco despectivo para algunos, casi siempre se trata de una información positiva, veraz e increíblemente necesaria. Esto se debe a qué, sin lugar a dudas, nadie conoce más de la dermis y los requisitos para mantenerla sana, hermosa e hidratada, que aquellas empresas que se dedican al estudio y análisis de los componentes beneficiosos para este tejido.

Gracias a ello podemos encontrar, en el mercado estético a nivel mundial, una increíble variedad de artículos, que van desde líquidos, cremas, aceites, gel, espumas y hasta el popular y maravilloso sérum, además de las mascarillas y otras presentaciones. Aún así, no cualquier producto es diseñado para suplir la necesidad de la hidratación, ya que cada tipo tiene una finalidad en concreta, de acuerdo a su fórmula.

Siendo así, lo primero que debemos recordar, es que si nos ofrecen alguna sustancia milagrosa, que sirva para todo a la vez, como nutrir, eliminar arrugas, humectar, despigmentar, rejuvenecer y demás, siempre debemos desconfiar. Esta es la razón de que una buena rutina de belleza, o más bien, de cuidado de la piel, requiere de una buena cantidad de productos diferentes, que se deben aplicar siguiendo cierto orden.

Hablando de los que ahora nos interesa, las cremas hidratantes son las más comunes, cuya formulación debe estar diferenciada según la zona de uso. Esto significa que no es igual una para el cutis o el rostro, comparada con una crema corporal, ya que la dermis del primero es mucho más delicada, por lo que la composición es menos potente. Otro ejemplo sería el caso del contorno de ojos, que requiere de un producto único para esta área.

La variedad de la gama hidratante difiere en muchos otros aspectos, ya que es común encontrar cremas para pieles grasas, normales o más secas, incluso para las complicadas del tipo mixta. Lo mismo su buscamos un artículo para esas personas que sufren de sensibilidad tópica o reacciones alérgicas a ciertos componentes, como los conservantes o el alcohol.

Junto a estas, podemos encontrar algunas espumas faciales, tónicos o sustancias en gel, con la misma finalidad pero diferentes texturas. Aquí, la sustancia que destaca sobre las otras es el sérum, que se trata de un líquido que se aplica gota a gota, por su increíble concentración y potencia. Este es capaz de humectar en gran profundidad, llegando hasta las capas internas de la piel, por lo que es una recomendación fantástica para una rutina completa.

Tratamientos avanzados para la humectación tópica

Tratamientos avanzados para la humectación tópica

Aunque los productos del apartado anterior suelen ser suficientes, mucha gente tiende a sufrir de resequedad debido a problemas de salud tópica, ya sea por algún tipo de afección, reacción alérgica, alteración o incluso por genética. No se trata solo de quienes poseer una dermis tipo seca, ya que en este caso suelen encontrar la solución en las mismas cremas especiales para dicha clase de tejido.

Aún así, ya sea por necesidad o por ahorrarse el esfuerzo contante que requiere mantener una rutina de cuidado de la piel, hay quienes recurren a tratamientos o terapias diseñadas para hidratar de forma más potente. Sin embargo, es necesario recalcar que, siempre se recomienda recurrir antes con un dermatólogo, para saber si no causaremos daño alguno al órgano superficial por sus propias características.

Entre estos métodos, podemos encontrar algunos invasivos, como las inyecciones de distintas sustancias, con elementos emolientes y humectantes de alta concentración, algunos procesados de forma muy específica. El ejemplo claro de esto es el conocido ácido hialurónico, una sustancia que se encuentra en nuestro organismo, pero que también se puede incorporar mediante las inyecciones para aumentar su nivel.

Este líquido es el rey de los hidratantes tópicos, que también podemos aplicar de forma externa o encontrar integrado, como ingrediente o base, en muchas cremas y sérum. Su función es bastante sencilla de explicar, ya que el mismo se almacena profundamente en la piel, dónde absorbe y retiene una buena cantidad de líquido, aumentando de esta forma los niveles que la hipodermis puede almacenar de forma natural.

Siguiendo esta misma idea, encontramos otra estrategia conocida como mesoterapia, cuya ejecución se basa también en inyecciones, pero en este caso no de utiliza ácido hialurónico ni colágeno. Se trata de micro infiltraciones de diversas sustancias, como cócteles vitamínicos u otros nutrientes, emolientes y diversos elementos humectantes, aunque también se puede utilizar para aportar otras propiedades a la dermis.

Otros métodos funcionan sin la necesidad de ser invasivos, mostrando una eficacia prácticamente idéntica a los anteriores, aunque dependiendo del lugar donde vivimos, suelen ser un poco más costosos o complicados de llevar a cabo. El más popular es el tratamiento con factores de crecimiento plaquetario, ideal para dermis maduras e incluso en las más jóvenes, por ser eficaz para combatir el acné.

También podríamos hablar de algunas terapias basadas en el uso de láser, mediante la aplicación de luz pulsada; del mismo modo, aquellas basadas en la aplicación de ondas de radiofrecuencia. Sin embargo, aunque una de las características de estás es aumentar el nivel de hidratación, no son tratamientos humectantes por sí mismos, sino que logran este resultado a través del aumento de la producción natural de colágeno, elastina, ácido hialurónico y otros compuestos.

Utilizando ingredientes naturales y mezclas caseras

Utilizando ingredientes naturales y mezclas caseras

Por último está la estrategia favorita de muchos, que aprovecha los beneficios de la naturaleza, omitiendo los pocos riesgos del uso de cremas profesionales, como el contacto con elementos irritantes o alérgenos. Es bien conocido que estos que ya vimos, entre sus composición, utilizan como base estos ingredientes naturales, procesados y optimizados para aumentar su efectividad y armonizar dentro del resultado final.

Por esta razón, en vez de aplicar estas mezclas ya diseñadas, hay quien considera mejor el adquirir los componentes por separado, sin que sean procesados con antelación. Esto con la idea de recrear sus propias cremas caseras, o bien aplicarlos de manera independiente, para así aprovechar todas sus propiedades esenciales. Uno de los ejemplos más notorios de esto, es el uso del aloe vera como hidratante, una vez extraído su gel.

Esta sustancia, que proviene del interior de las hojas de dicha planta, no solo posee un gran nivel de agua, sino que el líquido, al ser producido por la misma, tiene una densidad bastante reducida que, como hemos visto, es más fácil de absorber. Pero esto no es todo, ya que la sustancia es rica en una inmensa cantidad de minerales, vitaminas, astringentes, aminoácidos, antibacteriales y muchos otros nutrientes y demás elementos beneficiosos.

Siguiendo la misma idea, también podemos optar por el uso del pepino y el aguacate, dos derivados de la naturaleza, ricos en agua en el caso del primero, así como en grasas vegetales si se trata del segundo. Ambos son perfectos para humectar la piel, siendo mejor el pepino para tratar la dermis seca, mientras que el aguacate es más apropiado para las de tipo grasa o mixta.

Otra idea basada en la cosmética, es el uso de los aceites naturales, una familia de sustancias que representan las protagonistas en cuanto a la producción de cremas faciales y corporales, tanto caseras como profesionales. En el caso de los óleos portadores, los mejores para la humectación son los de jojoba, aguacate, oliva verde, germen de trigo, coco y karité, aunque los dos últimos también podemos encontrarlos en su presentación de mantecas.

El caso de los óleos esenciales es un poco distinto, ya que aunque son extraídos del mismo modo, obteniendo todo el contenido del interior de materias naturales, estos son mucho más concentrados y potentes. Los que debemos buscar para nuestra finalidad son los de rosa mosqueta, argán, jazmín, árbol del té, semilla de uva, lavanda, incienso y palo de rosa; teniendo en cuenta aplicar solo unas gotas para no causar efectos adversos.

Para no tener que recurrir a cremas y sérum que pueden resultar un poco costosos, puedes cuidar de la dermis aprendiendo en el siguiente artículo Cómo hacer una crema hidratante casera

Ya mencionamos el uso de la leche (ya sea de origen vegetal o animal), en el apartado sobre cómo tomar un baño hidratante de forma correcta. Por supuesto, este no es el único modo de darle uso a esta sustancia, ya que también puede ser parte de una elaboración casera como ingrediente añadido. Además de esto, sus derivados, en especial el yogurt, pueden ofrecer resultados incluso mejores, al ser aplicados en dermis grasas.

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