¿Por qué es importante lavarse la cara dos veces al día
Limpieza facial

¿Por qué es importante lavarse la cara dos veces al día?

Cada vez somos más conscientes de que la limpieza facial es uno de los puntos más importantes de la rutina de belleza, y que de ella dependen varios factores fundamentales no solo de la apariencia de nuestra piel sino del correcto cumplimiento de todas y cada una de las funciones que debe llevar a cabo, porque como recordamos, este espacio del cuerpo es mucho más que la cara externa, es uno de los órganos más importantes que tenemos y merece ser tratado como tal.

¿Por qué es importante lavarse la cara dos veces al día

Antes de comenzar con este artículo te invitamos a tomarte un momento para aprender Cómo lavarse la cara

Normalmente, escuchamos como siempre nos recomiendan evitar a toda costa irnos a acostar sin haber realizado una limpieza facial o al menos habernos tomado unos minutos para lavar la cara de manera adecuada con los implementos necesarios, al punto de que se ha llegado a la conclusión de que es algo que no se puede por nada del mundo dejar de lado.

Pero la verdad es que debido a factores como la pereza, el cansancio o el mismo desconocimiento de las consecuencias no tomamos muy en serio este consejo de los dermatólogos, quienes sugieren que la frecuencia más idónea es realizar el proceso de lavar el rostro dos veces cada día, algo que para quienes siquiera realizan la limpieza nocturna parece incluso una total exageración.

En realidad, todo esto de lavar el rostro dos veces al día con mayor énfasis en las noches sí que tiene razones bastante válidas y que tras conocerlas se vuelven más que suficiente para hacer que prácticamente cualquier persona interesada en la salud de su piel cambie de opinión y comience a tomarse todo esto mucho más en serio.

Así que si te encuentras en este grupo y quieres conocer a ciencia cierta dónde radica la importancia de realizar un lavado del rostro dos veces cada día sin falta no dejes de leer, ya que este artículo ha sido diseñado especialmente para ti, en él estaremos resolviendo de forma bastante detallada todo sobre la importancia de este proceso, para que a partir de mañana no te queden dudas y comiences a dar a tu piel el tratamiento que merece.

Para limpiar el rostro no es necesario utilizar productos químicos, ¿No sabes a qué nos referimos? Descúbrelo en nuestro tema especial donde te estaremos explicando 5 formas naturales de limpiarte la cara

La importancia de la limpieza facial

La importancia de la limpieza facial

Lavar el rostro es mucho más que simplemente colocar algo de agua y jabón, y su importancia va más lejos que mantener la piel con una apariencia a simple vista limpia y libre de exceso de grasa o suciedad acumulada para preservar la apariencia y la impresión de higiene, sin desprestigiar la gran importancia que este hecho tiene para la vida.

El realizar una rutina diaria de limpieza va muy directamente relacionado con la salud de este órgano, el cual tiene la muy importante labor de cumplir una función sumamente específica para nuestro organismo y sin la cual el mismo no podría funcionar de manera adecuada, llevando como consecuencia el propio deterioro del cuerpo.

La piel es el órgano más grande de todo el cuerpo humano, su indispensable labor es servir como barrera o capa protectora para los órganos y tejidos internos. Debe de forma obligatoria poder impedir la entrada de toda clase de contaminantes que podrían causar graves daños a nuestro interior como los propios del entorno como la contaminación, ambientales como el sol y la lluvia o incluso biológicos como las bacterias y microorganismos así como lesiones leves a moderadas.

Para cumplir todo esto a cabalidad es muy necesario que el órgano se encuentre en óptimas condiciones, y es que así como dedicamos algo de tiempo en la salud interna de nuestro cuerpo, la externa también requiere el mismo nivel de atención, siendo principalmente la salud de la piel el punto más relevante de todo este espacio.

Para lograr que este órgano esté saludable, hay algunos puntos clave como la humectación, la protección y la higiene. El lavar la piel en general la mantiene libre de los excesos de contaminantes que ha ido acumulando, algo que en área del rostro no hace sino tomar mayor importancia debido a que es este el espacio que más se ve expuesto a todos estos agentes contaminantes externos.

Si no lavas tu rostro con la frecuencia adecuada vas a ir poco a poco notando como una leve capa de sebo, grasa, sudor, polución y polvo se va acumulando, obstruyendo el paso a los poros y evitando que el órgano respire o se oxigene, algo que en muy poco tiempo comienza a presentar graves y muy notorias consecuencias.

Entre estas, la principal es que la humectación comienza a descender, la piel se torna más opaca, reseca y por consecuencia frágil, débil y delgada, por lo que es más fácil de dañar y de ser penetrada por los rayos UV del sol, heridas y en general cualquier contaminante externo, así como de la acción de los radicales libres que aceleran el envejecimiento y la aparición de los signos propios que lo caracterizan.

Sumado a ello, la limpieza facial inadecuada aumenta la cantidad de sebo en la piel, el cual se cumula en los poros, generando la formación de puntos negros y espinillas que con el tiempo pasan a ser lesiones leves que aceleran el deterioro general de la dermis.

Siempre debes tener muy en claro que las alternativas ofrecidas por las marcas comerciales no son la única opción con la que cuentas para mantener tu piel saludable, por ello no te pierdas Cómo hacer un limpiador facial casero

¿Por qué una vez no es suficiente

¿Por qué una vez no es suficiente?

Tras entender que lavar el rostro es realmente un paso que va ligado no solo a la estética sino también a la salud, muchos suelen empezar a tomar en serio este punto de higiene y cuidado facial, pero aún con la duda más que razonable de por qué es necesario aplicar productos limpiadores en dos oportunidades, si con el resto del cuerpo con una ducha diaria es más que suficiente.

Debemos recordar que entre todo nuestro cuerpo, la piel del rostro es la que por mucho se ve siempre más expuesta, ya que no tiene la ventaja que nos da la ropa como una capa extra de protección ante todos y cada uno de los contaminantes, sumado al hecho de que de por sí, la piel de nuestra cara tiene una mayor actividad y producción propia de sudor y sebo.

Por esta razón, es bastante normal que sea justo este espacio el que más nota los efectos adversos que produce la exposición a estos agentes, aumentando en mayor medida la aparición de los efectos secundarios antes mencionados y acelerando incluso más que en otros espacios el envejecimiento.

Como si esto no fuera suficiente, hay que destacar que si bien toda nuestra piel cumple las mismas funciones, esta no es del todo igual en cada espacio, hay áreas que cuentan con una capa más gruesa y por ende resistente y otras cuyo grosor deja mucho que desear. En el rostro en general, la piel es mucho más delgada ya que debe verse expuesta a una mayor cantidad de movimiento, haciendo que sea más fácil de dañar y complicada de reparar.

Además, en áreas como lo es el contorno de los ojos o el espacio que rodea a los labios, es incluso más fina que el resto del rostro, siendo los espacios que, debido al movimiento excesivo al que se ven sometidos por la gesticulación, requieren mucha mayor atención y son aún más propensos que cualquier otra zona de la piel a padecer los estragos provocados por todos los contaminantes y factores externos.

Todo lo antes mencionado deja la respuesta a este punto bastante clara, y es que el lavar el rostro dos veces cada día es la única manera que han conseguido los dermatólogos y expertos en salud y cuidado de la piel para lograr que este espacio de tu piel se mantenga en óptimas condiciones por la mayor cantidad de tiempo posible.

Hacerlo tan solo una vez genera que tras pocas horas tus poros comiencen a obstruirse, se disponga de una mayor cantidad de sebo de la necesaria y el sudor comience a combinarse con demás suciedades externa como el polvo y la propia polución, facilitando la entrada de la misma a la piel e impidiendo que la dermis respire, lo que si bien tendrá menos daños que lavar la cara con menos frecuencia, no logrará un estado totalmente favorecedor.

Hay técnicas que te pueden ayudar a ir un paso más allá de la limpieza convencional. Para entender cómo aplicar la más popular de todas ellas no dejes de consultar Doble limpieza facial

Qué pasa si lavas tu rostro más de dos veces al día

Qué pasa si lavas tu rostro más de dos veces al día

Algo que suele ser motivo de dudas es el hecho de que si es bueno lavar la cara dos veces cada día, puede o no ser mejor hacerlo incluso más, ya que se tiene mayor control de la presencia de sebo y se evita todavía más la llegada de bacterias y contaminantes que podrían causar una enorme lista de estragos a la piel.

Esto es un punto que suele llamar mucho la atención tanto de aficionados como de expertos en la rama de belleza y de cuidado facial, pero la verdad es que existe una respuesta bastante clara la cual ha sido producto de diversos estudios por parte de médicos y dermatólogos quienes han buscado por años la manera más efectiva para retrasar la llegada del deterioro de la piel, lo que normalmente interpretamos como signos de envejecimiento.

En realidad, la recomendación de dos veces al día está sumamente justificada. Ya entendimos que menos que eso no es ni será jamás suficiente, pero así como en otras ramas y áreas, una frecuencia mayor tampoco significa necesariamente un mejor resultado, sino que aplica muy bien el famoso dicho que menciona que “todo lo bueno en exceso es malo”.

Lavar el rostro varias veces al día puede ser algo que según las circunstancias propias del momento sea bastante necesario, pero por nada del mundo puede pasar a ser parte de tu propia rutina diaria. Siempre ten presente que la cantidad ideal va a ser de dos veces, una en la mañana al despertar y la otra en la noche antes de irte a acostar, ni más que eso ni menos.

La razón de eso es que si excedes la cantidad de lavadas de forma muy frecuente vas poco a poco a alterar y dañar la capa o manto hidrolipídico de tu piel, el cual es una especie de barrera ácida que se encuentra sobre la zona externa de la piel. A grandes rasgos esta capa está formada por lo que solemos considerar algunos contaminantes producidos por la piel, como el sebo y los rastros de sudor, aunque para mantenerla se necesita una cantidad reducida de los mismos.

Su función es muy simple pero sumamente importante, ya que se encarga de protegernos del daño ocasionado por diversos agentes externos, siendo una medida totalmente natural de protección para la piel, además cumple la labor de barrera hídrica, evitando la pérdida de humedad y por ende reduciendo el riesgo de comenzar a padecer resequedad cutánea y todas las consecuencias que esto trae.

Aunque no lo creas, cometer ciertos errores a la hora de lavar el rostro es mucho más común de lo que parece. Por lo que si te interesa entender cuáles son las fallas más frecuentes para evitaras o incluso corregirlas te sugerimos tomarte un momento para visitar el siguiente tema: 15 errores que estás cometiendo al lavarte la cara

Tips a la hora de lavar tu rostro

Tips a la hora de lavar tu rostro

Si bien el hecho de limpiar y lavar la cara es lo más importante, y su frecuencia es definitivamente la clave del éxito para la salud de la piel, la verdad es que también tiene gran influencia el cómo lo vas a hacer, ya que de nada vale realizar una limpieza diaria si en la misma no estás siguiendo las instrucciones e indicaciones adecuadas.

Para ayudarte con este punto y evitar que cometas algunos de los errores más comunes, hemos optado por explicar brevemente algunos pequeños tips que son considerados de gran utilidad y bastante variados, con los que a partir de hoy mismo tras leer nuestro artículo puedas asegurarte que más nunca te irás a acostar o comenzarás tu día con la piel sucia o acumulando exceso de contaminantes que la hagan deteriorarse pronto.

Enjuaga muy bien tu rostro al terminar

Esto es algo que muchos olvidan, y si bien no forma parte del proceso de lavado, si tiene suma relación con el mismo y los efectos que este tiene para tu piel y organismo en general. Algunas veces por el apuro o pereza creemos que tras lavarse la cara basta con solo un poco de agua para retirar el exceso de jabón o sustancias limpiadoras, pero el correcto aclarado es algo que no podemos dejar jamás a la suerte.

Utiliza abundante agua, de preferencia fría o templada, ya que esta temperatura ayuda a refrescar la piel y cerrar los poros que han sido abiertos durante el lavado para extraer la suciedad acumulada, esto hace que se tarde un poco más en volver a acumularse y a larga tengas menos probabilidad de desarrollar acné y puntos negros.

Apóyate de recetas naturales

Ya sea que tu limpiador habitual se haya terminado o que simplemente quieras experimentar con otras sustancias que generen un menor impacto ambiental, las recetas y limpiadores naturales son y siempre serán uno de los mejores aliados que podemos tener para la piel, ya que nos brindan la misma efectividad que las alternativas comerciales con el extra de que nos ofrecen beneficios propios de la madre tierra.

Esta alternativa es sumamente útil para las veces en las que además de limpiar nuestra piel queremos un producto que pueda ser útil para tratar afecciones e imperfecciones comunes, ya sea acné, puntos negros, manchas, ojeras, arrugas o demás. O incluso para las veces que buscamos una alternativa apropiada para nuestro tipo de piel que se encuentre totalmente libre de químicos o sustancias que a la larga pueden volverse contraproducentes.

No frotes demasiado tu piel al lavarla

Como último consejo te recordamos que la piel de tu rostro es mucho más delicada que la del resto de tu cuerpo, por lo que tendrás que prestar la debida atención al momento de realizar la limpieza facial para evitar dañar los tejidos y ocasionar la formación de cierto tipo de lesiones o incluso la aparición de marcas que podrían terminar siendo permanentes.

Utiliza durante la limpieza las yemas de tus dedos, y si prefieres algo un poco más profundo adquiere una esponja limpiadora o un pequeño cepillo para limpieza facial, que puede ser convencional e cerdas suaves o de silicón, los cuales están diseñados de una manera especial que permite retirar la suciedad incluso ubicada en las zonas más profundas sin el peligro de rasgar o deteriorar la piel.

Este detalle es bastante importante ya que las pequeñas lesiones, aunque sean imperceptibles a la vista, tardan un poco en recuperarse, y en el proceso pueden llegar a ser las causantes de la formación de problemas e imperfecciones en la piel, haciendo que aunque la laves con la frecuencia adecuada no logres librarte del todo del acné.

La lista de productos para el cuidado de la piel es un poco abrumadora, pero siempre hay unos que son más indispensables que otros, conoce cuales son los puntos clave que debes cubrir en: Necesidades básicas de cuidado de la piel

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