Para qué sirve un tónico
Limpieza facial

Para qué sirve un tónico

Una rutina de cuidado y belleza facial conlleva una gran cantidad de detalles, por esta razón y para seguir cierto orden, algunos especialistas la clasifican en tres fases diferentes, pero muchos consideran que existen solo dos, pues la segunda, la del medio, suele ser ignorada por las personas. Esto se debe a que no conocen los beneficios del producto a utilizar en dicho momento, así como lo que puede aportar a la salud de la piel y al mejorar toda la rutina.

Para qué sirve un tónico

Esa segunda fase se traduce como el uso del tónico facial, un elemento clásico dentro de la cosmética, que aunque hoy en día todavía es bastante popular, el desconocimiento de algunos usuarios hace que lo ignoremos. Ya que se utiliza entre la limpieza y el resto de los tratamientos, a veces no comprendemos su valor, por lo que no sabemos qué hace realmente o para qué sirve, a pesar de que son muchos sus aportes y propiedades esenciales.

De hecho, cuando hablamos sobre las características de una un buen cuidado de la piel, es probable que se nos venga a la mente la palabra tonificación, que para muchos se puede comparar con el hecho de dar al tejido cierto equilibro en su estructura, aunque lo cierto es que la palabra va ligada completamente a este producto, por lo que podremos comprender su semejanza, una vez que aclaremos todos los detalles sobre el mismo.

Es por esta razón que, en esta ocasión, nos tomamos un momento para describir, con lujos y detalles, qué es, para qué sirve, cómo funciona y qué beneficios aporta, dejando incluso un apartado para la mejor forma de aplicarlo, ya que como sabemos, el uso correcto de las sustancias y elementos cosméticos, como una aplicación adecuada, puede ser la diferencia entre malgastar el mismo u obtener todas las bondades que esperamos al adquirirlo y utilizarlo.

Ya hemos visto la función y todos los beneficios que puede ofrecernos este producto, que es tan sencillo que podemos elaborar en casa fácilmente. Si quieres aprender a prepararlo, te invitamos a leer Cómo hacer un tónico facial casero

Acerca de este cosmético

Acerca de este cosmético

La verdad es que el tónico es uno de los elementos más sencillos de la cosmética, ya que su composición se basa casi por completo en el agua pura, limpia y destilada, que se usa preferiblemente tras ser desmineralizada, para eliminar cualquier elemento o factor que pueda ocasionar problemas a la piel. Esto no quiere decir que cualquier mineral pueda ser nocivo, ya que muchos son necesarios para su nutrición.

Sin embargo, aunque lo ignoramos, el agua del grifo o cualquier otra no tratada, puede contener algunas partículas perjudiciales, por lo que lo mejor para mantener la dermis fresca e hidratada, son otros productos más especializados. Es allí donde entra en juego el tónico facial, que con su contenido líquido de baja densidad, otorga una sensación de frescura inigualable, que se complementa con el resto de sus beneficios.

Aun así, esta sustancia va mucho más allá que el solo hecho de refrescarnos, ya que como parte fundamental de cualquier rutina de belleza, brinda una gran cantidad de ventajas y bondades que conoceremos más adelante, un vez que describamos el producto en sí. Para continuar con su composición, debemos saber que el agua se combina con hidrolatos, que son líquidos resultantes de la destilación y el macerado de flores, sin químicos ni añadidos adicionales.

Estos los que hacen, además de darle a la sustancia un aroma increíble y particular, es utilizar los activos y propiedades de las plantas, como la rosa, caléndula, lavanda, manzanilla y muchas otras variedades, que se extraen al macerar y destilar la materia. De esta manera, podemos dar a la dermis activos hidratantes, nutrientes, rejuvenecedores, equilibradores y tonificantes, sin necesidad de elementos sintetizados de baja pureza.

Por último, para complementar aún más el delicado pero concentrado cuidado que nos ofrece el tónico, se añaden algunos extractos botánicos, que son parecidos a los hidrolatos pero mucho más concentrados, potenciando así todas las propiedades antes mencionadas. Para asegurar que el producto tenga un elevado tiempo de vida útil, se utilizan conservantes naturales, que prolongan el tiempo que podemos almacenarlo y aplicarlo.

Sus variaciones de acuerdo al tipo de cutis

Como bien sabemos, no todas las dermis son iguales, pues las hay del tipo graso, que acumulan gran cantidad de líquido y liberan mayores concentraciones de sebo a través de los poros, que a su vez retienen impurezas del exterior. En contraposición, están las pieles secas, que no poseen tal capacidad de retención de la humedad, sino que carecen de este elemento tan vital, por lo que pueden sufrir de resequedad.

Otros dos tipos, el normal, cuyos valores son más neutros y padecen menos alteraciones, junto a la clase mixta, que puede ser la más complicada de tratar, por poseer diferentes zonas secas, grasas y normales en una misma superficie, hacen que un producto sea magnifico para algunas personas pero insuficiente para otras. Aquí es donde entra en juego la formulación particular del tónico, junto a los ingredientes que lo conforman.

Por ejemplo, si queremos uno que ayude a limpiar el cutis y remover el sebo, podemos adquirir aquellos que poseen menos elementos hidratantes, pero con extractos limpiadores como argán, aguacate y demás. Si, por el contrario, padecemos de resequedad por tener una dermis seca, siempre contaremos con una sustancia cuya potencia hidratante es mayor, gracias a los hidrolatos y los extractos como jojoba, pepino, pomelo y otros semejantes.

Sus beneficios para la piel

Sus beneficios para la piel

Para resumir, cuando hablamos de para qué sirve un producto, podemos referirnos a todo aquello que nos otorga al utilizarlo, que son las razones por las que escogemos adquirirlo y aplicarlo en nuestro rostro. En el caso del tónico, podemos hacer una lista bastante larga, pero para evitar complicaciones y confusiones, hablaremos de esos beneficios principales que, gracias a sus ingredientes, estarán presentes en cualquier sustancia de este tipo.

Esto quiere decir que, ya sea que debamos utilizar un tónico para dermis seca, grasa, normal o mixta, cualquiera de ello tendrá todas estas capacidades entre sus propiedades y principios activos, además de enfocarse en aquellas que ya hemos mencionado, específicas para cada clasificación dérmica. Estas son, por ejemplo, las razones por las que nunca deberíamos ignorar el producto, sino integrarlo permanentemente a nuestra rutina de cuidado facial.

Mejora la hidratación tópica

Como ya hemos dicho, su composición basada en agua pura es ideal para aumentar la humectación de la dermis, pero esto no es todo, sino que entre sus extractos e ingredientes añadidos, siempre encontraremos elementos humectantes, emolientes y otros de esta clase, cuya concentración será menor si estamos hablando de un tónico para piel grasa, aunque esta siempre necesitará de cierta hidratación.

Sin embargo, esto no significa que, al utilizarlo, podemos dar por sentado que será tan potente y efectivo como una crema hidratante, por lo que podremos reemplazarla con el tónico facial. Es todo lo contrario, esta sustancia se aplica como un apoyo a las cremas humectantes, por lo que en conjunto, al igual que los sérum y las lociones, forman un grupo excelente si lo que necesitamos es enfocarnos en esta propiedad.

Ayuda a equilibrar y normalizar la piel

Cuando utilizamos desmaquillantes, limpiadores, exfoliantes, ungüentos antiedad y demás, junto con los jabones comunes para lavar el rostro, protector solar y otros tratamientos, combinados junto a los elementos que, de manera cotidiana, entran en contacto con el cutis, es normal que su estructura pierda parte del balance, especialmente cuando se trata del pH común de la dermis, que suele variar entre las personas.

Este factor, que debe tener un nivel general, formando parte de los valores de un cutis sano y hermoso, libre de radicales libres, oxidación celular y otras alteraciones, puede ser normalizado gracias a este producto. Esto es lo que se conoce como normalizar los niveles de pH, ya sea gracias al uso de elementos de pH balanceado, en los casos más comunes, o de otros que lo alteren a sus valores correctos, cuando sea necesaria una intervención más profunda.

Aumenta el flujo sanguíneo

Formando parte de los beneficios de la hidratación, pero igualmente potenciado por los valores que añaden sus ingredientes, entre aceites esenciales y extractos naturales, tenemos el aumento del riego y flujo sanguíneo del tejido. El tónico logra esto de dos formas, la primera, como hemos visto, gracias a su formulación, mientras que la segunda se debe al modo en que lo aplicamos, que veremos en detalle más adelante.

Son muchas las ventajas de aumentar la corriente de los vasos sanguíneos, venas y capilares de la piel, no solo a nivel superficial, sino de algunas de sus capas más profundas, como la hipodermis, encargada de la retención de la humedad y la liberación del sebo. Principalmente, esto ayuda a que las células puedan absorber los nutrientes y producir proteínas como el colágeno y otras moléculas, como elastina, ácido hialurónico y melanina.

Tonifica y rejuvenece

Ya hemos descrito al principio a lo que nos referimos cuando hablamos de tonificación, que de la mano con la normalización de la estructura de la piel, ayuda a que esta mantenga sus características, como la firmeza, la elasticidad y la resistencia. Sin embargo, estos valores se van perdiendo con el paso de los años y sus consecuencias, así como las variantes de foto envejecimiento y envejecimiento prematuro.

Si tomamos en conjunto todos los activos y propiedades del tónico, desde los nutrientes e hidratantes, hasta la sensación de frescura y el aumento del flujo sanguíneo, tendremos entonces una combinación ideal para combatir los efectos del paso del tiempo, lo que significa el rejuvenecimiento y la reparación del daño a nivel celular, que en última instancia, se reflejan directamente en la salud, la belleza y la imagen estética de nuestro rostro.

Excelente para refrescar y revitalizar

Hablando de refrescar, esto no es una simple sensación que podemos obtener al utilizar el tónico, como cuando mojamos la cara con agua al tomar una ducha o nadar en una piscina, ya que va más allá de la superficie de la dermis. Esto se debe a que la misma, como ya conocemos, siempre absorbe el líquido y la humedad que entra en contacto con el tejido, pero en esta ocasión, no es solo agua lo que está reteniendo.

Gracias a la pureza del líquido tratado, destilado y desmineralizado, en combinación con los hidrolatos, la dermis absorberá un líquido con una densidad mucho menor, por lo que no sufrirá de saturación. Esto, por supuesto, aumenta la sensación de frescura, siendo la razón principal por la que algunos especialistas, tanto dermatólogos como cosmetólogos, aseguran que podemos aplicar el tónico a cualquier hora del día, incluso fuera de las rutinas de belleza.

El factor multi sensorial

Aunque parezca de poca importancia, por lo que algunos dudarían de tenerlo en cuenta, tanto la frescura de la que acabamos de hablar, como el hecho de aplicar una sustancia con un aroma tan agradable, son capaces de relajar la dermis por una parte, pero en mayor grado, relajarnos a nosotros por completo. Esto se debe a que estamos llevando un placer bastante agradable a varios de nuestros sentidos a la vez.

Por esta razón, los spa y salones de belleza recomiendan el uso de esta sustancia, ya que si podemos ocuparla en un momento de tranquilidad, cuando estamos recostados descansando, notaremos lo agradable que es la frescura al tacto, el delicioso aroma floral que llega por medio del olfato, así como la reducción de la tensión tópica gracias a la relajación de los tejidos de la piel, algo que sin duda agradeceremos en más de una ocasión.

Prepara el tejido para los tratamientos posteriores

Por último, pero no menos importante, el hecho de que el tónico sea capaz de aumentar la hidratación, nutrir, relajar, tonificar y refrescar el cutis, mientras equilibra y normaliza el balance del pH y aumenta el flujo sanguíneo, lo que vendría a ser un resumen de todas sus capacidades, nos habla de que es un producto ideal para aplicar antes de cualquier otro tratamiento cosmético, excepto la limpieza facial.

En principio, es bien sabido que primero se debe desmaquillar y limpiar el cutis, para que así las impurezas y la suciedad, así como los residuos de maquillaje no obstruyan la absorción de las propiedades. Aun así, el utilizar el tónico luego de este proceso, antes de las cremas hidratantes y antiedad, es parte fundamental de una rutina, pues de este modo la dermis estará más relajada y libre de tensión, para que el resto de los tratamientos actúen correctamente.

Mejor forma y momento para utilizarlo

Mejor forma y momento para utilizarlo

Algo en lo que hacemos énfasis de manera recurrente, es en el hecho de que el uso correcto de los productos, en base a cuándo y cómo debemos aplicarlo en la piel, es uno de los elementos más importantes para que este funcione a la perfección, dando los resultados que promete. Esto no es diferente con el tónico, que aunque sea una sustancia de composición bastante sencilla, siempre se puede potenciar al usarla de la manera más eficaz.

Por ejemplo, bien se ha dicho que lo podemos aplicar en cualquier momento, a cualquier hora del día, incluso si estamos fuera de casa y llevamos el maquillaje puesto, aunque siempre con cuidado, para no arruinar la imagen del embellecedor. Esto se debe a que el tónico se absorbe de forma casi inmediata, además de que no contiene ningún elemento que deba ser aclarado o enjuagado, por ser un riesgo si su contacto con la dermis es muy prolongado.

Sin embargo, para obtener los mejores efectos, se recomienda aplicarlo una vez por la mañana, durante la rutina diurna, justo después de salir de la ducha y con el rostro ya seco, para que se absorba por completo antes de pasar a la crema humectante. Durante la rutina nocturna es cuando realmente brilla, ya que puede ayudar en la limpieza facial, después del desmaquillado y la exfoliación, relajando así el cutis tras estos tratamientos tan intensos.

Incluso los días en los que no exfoliamos, pero debemos remover el maquillaje y limpiar las impurezas, el exceso de sebo y la acumulación de polvo ambiental que se adhiere al rostro, siempre es bueno un poco de tónico para equilibrar el pH y preparar su la superficie del tejido para los demás tratamientos, como el sérum, la humectación y los ungüentos antiedad o antiarrugas.

Aunque hay muchas variedades de este líquido multi sensorial, una de ellas, que podemos elaborar en casa, es la más popular por muchas razones. Si conocerla, te recomendamos leer Tónico agua de rosas

Su aplicación

El punto más importante de este apartado es el cómo utilizarlo, ya que aunque sea un líquido bastante ligero, con una densidad menor que el agua común, del grifo o de botella, no debemos pensar que podemos simplemente rociarlo en el cutis con un atomizador, o dejarlo caer en gotas como sería el caso del sérum, ya que aunque aportaría la mayoría de sus propiedades, no valdría para ayudarnos en el aumento del riego sanguíneo que mencionamos entre sus beneficios.

Por ello, la manera ideal de aplicarlo es recurriendo a un disco de algodón, que podemos humedecer levemente en agua purificada antes y exprimirlo un poco, para que no absorba demasiado tónico y desperdiciemos el producto. Una vez tenemos este medio preparado, simplemente debemos rociarlo con abundante tónico, para que toda su superficie quede empapada de la sustancia.

El contacto con la piel debe ser leve, aplicando poca presión para no crear distensión; en principio, la aplicación se basa en ir dando pequeños toques con el algodón por todo el rostro, para luego pasar a frotar suavemente, realizando movimientos circulares cortos pero sin estirar la piel, para que así se estimulen los vasos y capilares sanguíneos y podamos aumentar, normalizar o aportar cierta ligereza al flujo de sangre del cutis.

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